“HAY QUE LLENAR LAS REDES”

* Por Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora,
para La Garganta Poderosa.

Con todo mi corazón, quería mandarles un abrazo fuerte y agradecerles un montón por haberme regalado las palabras de mi nieto Damián; me hicieron emocionar hasta el alma, son muy lindas las cosas que me dijo. Me encantó, realmente me hizo muy bien, yo también necesito un poco de ese alimento. A Gustavo lo extraño todos los días y es una satisfacción grande y muy importante que Damián conozca la historia de su padre. Además, se la transmite muy bien a sus hijas y a su compañera extraordinaria con la que construyen una vida llena de amor.

Yo estoy orgullosa de los 30.000, de la lucha, de quienes estuvieron presos y de quienes se tuvieron que ir al exilio para salvar su vida. Es una historia rica de humanidad y es lo que debemos rescatar todos los días: no olvidar, no perdonar, no reconciliarnos con los genocidas; la cárcel es la única casa que tienen que tener. La Poderosa vino a ocupar un lugar muy importante para toda nuestra juventud: ustedes son ejemplo de lucha muy activa, solidaria y permanente; están donde tienen que estar, se ayudan y apoyan entre quienes más lo necesitan.

Este 24 de marzo no podremos marchar, pero hay que llenar las redes de pañuelos y fotos de desaparecidos, de gente cantando o leyendo poemas. Hagamos acciones concretas de acuerdo a las medidas de prevención: peguemos afiches en las puertas de nuestras casas, transformemos la entrada de cada hogar en garganta. Hay que tener calma y pensar que depende de nosotros: la mejor vacuna es estar en casita. Me alegra que estemos unidos en esta situación; no es tiempo de peleas ni distanciamientos; podemos tener diferencias, pero hay que limarlas porque atravesamos un momento donde habrá poco trabajo y necesitaremos la solidaridad para salir adelante.

Este año hay que quedarse en casa porque la recomendación es sensata: es un modo de parar toda la tragedia que está produciendo este virus. El gobierno priorizó la salud de la gente, no podemos hacer menos: debemos hacernos eco y saber que si procedemos con el respeto para estas normas, la enfermedad en Argentina no va a progresar como pasó con otros países; no queremos enfermos ni muertos. Quedarse en casa es salud para todas y todos; salir innecesariamente es dañar al pueblo.